El nacimiento de la Osteopatia Craneal

Will, que era un joven periodista, inducido por un amigo y picado por el mosquito de la curiosidad en esto de la osteopatía se apuntó a una de las escuelas para convertirse en osteópata. Su historia comienza ese día que iba por los pasillos de la escuela cuando de repente, se queda mirando a dos huesos del cráneo, el temporal y el esfenoides,( donde tenemos la sien en la cabeza) a la unión de éstos. Y de forma intuitiva, sin quererlo ni buscarlo, le viene un pensamiento, “qué extraño, parecen las agallas de un pez, como si estuvieran preparadas para poder respirar”. Pero él mismo al pensar esto se dijo a sí mismo “bah!, chooooorrradas, pero si el cráneo es una estructura inmóvil, eso es imposible, cómo va a respirar el cráneo”. Y una vez más, como en toda la historia de la humanidad, hay pensamientos que sin saber por qué se le quedan a uno en la cabeza y se quedan ahí sin poder hacer nada. Ideas o intuiciones que no se puede dejar de pensar en ellas. Y así le ocurrió a Will, quiso olvidar ese pensamiento que le había venido en los pasillos de la escuela, pero tiempo más tarde le vino una y otra vez , sin poder quitárselo de la cabeza.
Así que dijo; “ bueno, ¿y por qué no lo compruebas?”. Así que empezó, igual que había hecho Andrew, a interesarse por la anatomía, por el funcionamiento del cuerpo, pero en este caso del cráneo, de la caja craneal. Y a medida que lo observaba, lo estudiaba, lo desmontaba… se llevó una gran sorpresa; “pero si todas las articulaciones del cráneo están listas para el movimiento. Las articulaciones entre los diferentes huesos esta conformadas para poderse mover”. Y cuál era la finalidad de esta disposición?. Evidentemente EL MOVIMIENTO. un movimiento encaminado a permitir el crecimiento y el movimiento del sistema nervioso. Se dio cuenta que el cráneo es una caja que encierra a una estructura que es móvil, una caja que está ahí para proteger a una estructura muy valiosa e importante en el cuerpo humano, pero también, una estructura que recibe miles y miles de informaciones por segundo, y cómo va a asimilarlas si no puede moverse, si no tiene un espacio para madurar y crecer, si no permite un pequeño movimiento que posibilite la circulación de la sangre, de los nervios y los líquidos del cráneo?. Algo que recibe tantas informaciones es necesario que pueda moverse en mayor o menor medida. Por tanto, empezó a darse cuenta que los principios del cuerpo humano que había descrito Andrew eran perfectamente aplicables al cráneo humano. Y así dijo y siempre decía; “ lo que yo he descubierto no son mas que los principios de los que hablaba Andrew, pero aplicados al cráneo humano”. Y siempre decía, que él para nada era un especialista, sino un osteópata tal y como lo había formulado Andrew, y que el abordaje del cráneo era una parte más de la osteopatía y no algo independiente a ella. Sin duda, la visión de conjunto y de interconexión entre los sistemas de nuestro cuerpo de los que había hablado Andrew en su tiempo, estaban siempre presentes en la cabeza de Will. Lo que hayan hecho otros con estas técnicas es otra historia.
Algunas de las conclusiones básicas a las que llegó Will con sus estudios fueron:
El cráneo es una estructura móvil; preparada y dispuesta para el movimiento. aunque el movimiento del cráneo es milimétrico, Will demostró que todas las articulaciones están listas y dispuestas mecánicamente para poder moverse.
• Este movimiento tiene la finalidad de ser una parte más del complejo del sistema nervioso. Todas las informaciones que circulan a través de la sangre y los nervios por el complejo craneal han de ser permitidas por la movilidad de los tejidos y articulaciones que conforman la caja craneal. Algo tan móvil no puede funcionar en una estructura inmóvil.
• Esta movilidad es limitada o permitida por el estado de las articulaciones y los huesos, y también por las membranas o ligamentos que están en el cráneo , que se llama duramadre craneal.
• Este movimiento craneal, está directamente interconectado con el sacro, gracias a la extensión de esta membrana craneal que se extiende por toda la columna vertebral hasta el sacro, donde se coge muy fuertemente. Un ejemplo más de la globalidad del cuerpo humano de la que tanto hablaba Andrew.
• Y consecuencia de esta globalidad. El TRATAMIENTO CRÁNEOSACRO , es sólo una técnica, solo una forma de abordar esta parte del cuerpo y no una terapia por sí sola. El movimiento del cráneo repercute en todo el cuerpo humano, pero también el estado del resto del cuerpo repercute en el estado del cráneo. Por tanto, la globalidad está siempre presente. No se puede hacer medicina tratando solo una parte del cuerpo, o pensando que tratar una zona resuelve todos nuestros problemas, eso es algo utópico, y bueno, quizá también esconda algún interés comercial.
Así , podemos ver cómo Andrew y Will se encargaron de crear las bases de la osteopatía. A partir de aquí nace la osteopatía como una medicina global del ser humano. Una visión en la que todo , todo se interconecta y se interrelaciona entre sí gracias a la circulación de la sangre ,los nervios, y los tejidos corporales.
El osteópata con unos dedos inteligentes y sabios , sienten, buscan y encuentran en la anatomía de nuestro cuerpo la causa nuestro malestar.
pero la osteopatía, con el tiempo ha ido madurando, creciendo yyyyyyy..... otro día seguiremos hablando de las celulitas.. y de cómo la osteopatía habla y se comunica con ellas, las escucha... oooo.... ¿a caso pensáis que no tienen nada que decir?...
Franki Rocher
OSTEOPATA D.O