Mama ya estoy otra vez enfermo, ya no quiero más pastillas

¿Por qué no me llevas al Osteópata?

A menudo nos encontramos con niños que están enfermos continuamente. Puede que los medicamentos en ocasiones sean efectivos, pero con cada medicina la sangre del niño se va ensuciando y perdiendo calidad, los nutrientes y el oxígeno de la sangre están cada vez más disminuidos y nos encontramos con niños que a menudo enferman y están cansados. 

Hemos crecido en una sociedad acostumbrada a medicar a nuestros niños en cuanto tienen el más mínimo síntoma. Y no nos damos cuenta, pero tampoco nos han educado a que las medicinas en exceso solo hacen que ensuciar la sangre e intoxicar el cuerpo de nuestro niño. Además, evita que capacidades que tiene nuestro cuerpo como son la buena circulación sanguínea y nerviosa con el tiempo se vean disminuidas, repercutiendo así sobre la inmunidad, la capacidad que tiene nuestro cuerpo para curarse por si mismo, y la autorregulación del cuerpo. Esto sin duda es otra idea de la salud, y que debemos ser conscientes de ella si es que queremos otra salud para nosotros y también para nuestro niño. Puesto que la forma que tenemos como padres de ver la salud, sin duda repercutirá en la salud de nuestro niño y en cómo vea él la salud y el cuerpo humano cuando sea adulto. 

 

Pero cojamos este asunto como lo haría un osteópata. ¿Por qué mi niño siempre está enfermo? ¿Por qué por más que lo cuido y me empeño mi hijo a menudo está débil y pachucho?

 

Como osteópatas no podemos quedarnos solamente con el nombre de la patología o enfermedad que le han puesto a mi niño, y debemos ir más allá en nuestra observación. ¿Y qué es lo primero que se pregunta un osteópata con este tipo de niños? 

 

Cuando un osteópata coloca las manos en el cuerpo de nuestro niño su objetivo es percibir el estado de la estructura, el estado del cuerpo del niño, ¿Cómo es la calidad de la Vida de este ser humano con el que me estoy relacionando con mis manos?

 

Cuando un niño carece de buena salud sin duda la primera causa es el NO MOVIMIENTO. Algo que a menudo siente el osteópata cuando coloca las manos en el cuerpo de nuestro niño. A menudo se encuentra con un cráneo, un sistema nervioso inmóvil, o casi carente de movilidad, imposibilitado de enviar las informaciones nerviosas al conjunto del organismo. A menudo se encuentra con un sistema digestivo congestionado, inmóvil, y que está impedido a la hora de enriquecer la sangre con nutrientes. 

 

Es por tanto que seguimos con las causas principales para la salud. Nos encontramos con señales en nuestras manos que nos están diciendo que las informaciones nerviosas, sanguíneas y energéticas no están llegando de manera adecuada al cuerpo de nuestro niño. ¿Cómo puede un niño vivir sano si no tiene fuerza ni alimento?

 

Es por ello, que el osteópata se concentrará en dar movilidad a ese sistema nervioso, dar movilidad a esa sangre, que debe ir para llevar los nutrientes a todas partes del cuerpo, pero también, que debe volver para ser limpiada y vuelta a enriquecer otra vez. Si todo esto no se está produciendo en el cuerpo de nuestro niño, porque no hay una buena circulación, porque hay tensiones que lo  impiden, nuestro niño estará a menudo enfermo. 

 

La función del osteópata será la de quitar los obstáculos que lo impiden para que las leyes naturales puedan actuar en el cuerpo, devolviendo así la Salud de forma automática. 

 

Franki Rocher

Osteópata D.O