EL CONCEPTO CRANEAL EN LA OSTEOPATIA

ROLLIN BECKER D.O

 

 La ciencia de la osteopatía fue descubierta en 1874 por el Dr. Andrew Taylor Still, un médico en ardiente búsqueda de un mejor sistema eficaz de curación. Su estudio intenso le llevó a conclusiones y a poder enumerar una serie de principios fundamentales. Él nos enseñó cómo la estructura de un cuerpo y su funcionamiento estan íntimamente unidas y que cada persona contiene en su interior las herramientas necesarias para la curacion. Además mantuvo que el cuerpo es una unidad en todas sus funciones-este cuerpo, mente y espíritu actúan como una unidad en lucha continua para curarse por sí mismo. El Dr. Still consideraba las enfermedades y los síntomas como algo relacionado con la falta de circulación de los compenentes materiales y energéticos del cuerpo, impidiendo así la capacidad autocorrectiva del propio organismo.

Basándose en la comprensión de estos principios, el Dr Still desarrollo un abordaje que usaba el conocimiento y comprensión médica, y las manos como elemento principal tanto para el diagnóstico como para el tratamiento. La escuela fundada por él, enseñaba conocimientos médicos y quirúrgicos, pero el Dr. Still, siempre hacía hincapié en la comprensión de la anatomía y la fisiología, y al mismo tiempo en la aplicación de las habilidades para el tacto. Con el tiempo, muchos abordajes osteopáticos terapéuticos han sido desarrollados con el fin de aplicar estos principios en los pacientes.

Fue en 1892, que el Dr. Still, fundó la Escuela Americana de Osteopatía en Kirsville (Missouri), y en una de esas clases, en concreto la del año 1900 había un hombre llamado William Garner Sutherland. Mientras era estudiante en dicha escuela, el Dr. Sutherland tuvo una visión repentina de los mecanismos inherentes del cuerpo humano. De repente, tuvo un pensamiento que le perseguía constantemente, que los huesos del cráneo mantenían un movimiento a lo largo de toda su vida, lo que le hacía pensar en otro tipo de “respiración”. A través de un estudio minucioso, observación, y autoexperimentación a lo largo de cuarenta años, el Dr. Sutherland trabajó para esclarecer los detalles de este mecanismo respiratorio. Empleó los últimos quince años de su vida para enseñar a la gente el “concepto craneal” y cómo aplicarlo para la salud del paciente, lo que finalmente se le llamó osteopatía craneal o osteopatía en el campo craneal. En todas sus enseñanzas, el Dr. Sutherland nunca dejo de enfatizar en que el concepto craneal no era más que una extensión, y no algo a parte, del concepto de la ciencia de la Osteopatía fundado por A.T Still .

El descubrimiento del Dr. Sutherland, fue muy lejos en la descripción de todo este sistema mecánico; llego a comprender que el movimiento observado ( en el cráneo), era una manifestación básica de la vida. Era la manifestación de la vida en movimiento, un signo externo de los fundamentales mecanismos de autorregulación y autocuración del cuerpo.
Gracias a la naturaleza fundamental de este mecanismo y a la calidad de su ritmo, el Dr. Sutherland lo denominó como un “mecanismo respiratorio primario” (también llamado “mecanismo craneosacro”). Describió así cinco componentes de ese mecanismo que funcionan como una unidad. Estos cinco componentes son:

1. la fluctuación del líquido cefalorraquídeo, que llevaba consigo la “potencia de la marea”.
2. la movilidad inherente o propia del sistema nervioso.
3. la movilidad de las membranas espinales y craneales (la tensión recíproca de las membranas).
4. la movilidad articular de los huesos del cráneo.
5. la movilidad involuntaria del sacro entre los iliacos.

Habiendo comprendido la anatomía y la fisiología de todo este sutil pero poderoso mecanismo, el Dr. Sutherland fue además capaz de establecer principios de tratamiento para poder trabajar con este mecanismo. Desarrollo un abordaje, usando la manos como herramienta, que era tan sutil y poderoso como el mecanismo con el que trabajaba. El abordaje terapéutico del Dr. Sutherland se podría resumir en esta frase:

“ permite que la función fisiológica (del cuerpo) interna pueda manifiestar toda su fuerza inherente (o propia), en lugar de aplicar sobre él una fuerza externa sin sentido”


La comprensión y el abordaje transmitido por el Dr. Sutherland no se limitó nunca al mecanismo craneal. Este mecanismo respiratorio primario se extendía a todo el funcionamiento del cuerpo. Y por tanto, este abordaje terapéutico no esta solo limitado a el tratamiento de problemas en el cráneo, sino también puede ser potencialmente efectivo en cualquier enfermedad o trauma en el resto del cuerpo.

Rollin Becker

“The Stillness of Life”.

(Texto traducido por Franki Rocher Muñoz, D.O)